Como a mí me va a tocar en 10 días un discursito en público, que debo reconocer, no es lo mío, he encontrado en un boletín de REcursos Humanos unas guías que espero me sirvan para algo. Y si alguien le pasa algo parecido, que lo use
En su día a día cotidiano puede que no sea muy frecuente tener que
hablar en público, pero seguro que en más de una ocasión ha tenido que
enfrentarse a esta, para muchos, temida situación. Conferencias,
charlas ante todos los empleados, presentaciones en eventos con
proveedores o clientes... Son múltiples las ocasiones en las que puede
necesitar buenas dotes como orador.
Lo primero que debe hacer es preparar con cuidado el discurso.
No hay que memorizarlo necesariamente, pero marcarse unas directrices y
plasmarlas en papel puede guiarle durante su charla. Lo ideal es que
haga un resumen de una sola hoja en la que debe resaltar (negritas,
marcadores, etc.) los puntos más importantes o en los que vea que tiene
más dificultades. Pero intente no leer: utilícelo solo como apoyo en cifras y datos concretos o como ayuda en caso de perder el hilo.
También es interesante pedirle a alguien que haga de público
para ensayar ante él y preguntarle luego su opinión. Puede darle
información muy valiosa sobre si resulta excesivamente largo o corto,
si habla demasiado rápido, si es ameno. y corregir así algunos de los
posibles defectos.
Para el gran momento, algunos consejos interesantes que puede tomar en cuenta son:
Si va a ayudarse de micrófonos, aparatos de diapositivas, etc. compruebe previamente que todo funciona de forma correcta.
Mentalícese de que está realizando su charla frente a un grupo de amigos para evitar el 'pánico escénico'.
Mantenga la mirada en el público, especialmente en las personas que
tengan un aspecto más amable y una actitud más
atenta, y adopte una postura que transmita
seguridad en sí mismo y tranquilidad.
Desplazarse de un lado a otro hace más ágil y
distendido el discurso, pero si debe permanecer
inmóvil, es mejor que esté sentado, salvo que
hable de pie desde un atril.
Use un comienzo interesante para intrigar e interesar a los
asistentes. Una buena fórmula puede ser utilizar
un interrogante que se irá desvelando
posteriormente, alguna provocación (sin pasarse)
o una frase célebre que encaje con el tema de su
charla.
Hable despacio, alto y claro. Los nervios hacen que muchas veces se
acelere el discurso. Un truco: hable más
despacio de lo normal en sus ensayos previos.
Use un lenguaje sencillo,
evitando en la medida de lo posible tecnicismos
innecesarios que hagan más difícil la
comprensión.
Introduzca bromas, anécdotas y curiosidades e implique al público con preguntas. Estos recursos sirven para
mantener la atención de la audiencia.
Intente ser breve y concreto para
evitar que la gente deje de atenderle.
Conseguirá que el mensaje de su discurso sea más
eficaz.
Guárdese lo más interesante para el final, adelantando previamente que va a
desvelar algo de interés, para mantener en vilo
a los oyentes. Además, si reserva algo
impactante para el final, dejará un buen sabor
de boca en su auditorio.
Intente mantener la calma ante cualquier imprevisto (aparatos que no
funcionan, interrupciones de algún oyente, si
"pierde el hilo" de la charla, etc.). Los que
están allí han ido para escucharle y, en la
mayor parte de los casos, serán comprensivos con
la situación. Intente tomárselo con humor y
buscar alternativas, ya que cualquier solución
que se le ocurra será siempre mejor que tener
que suspender la charla.
26/01/2008, 19:49
Quería darte las gracias por los consejos que has dado.
Dentro de muy poco tengo que dar una clase en un instituto de secundaria a alumnos de bachillerato y la verdad es que me ha orientado muchísimo.
Saludos.